Queremos avanzar y reclamamos el apoyo de las administraciones. Les instamos a que conozcan y se interesen por el modelo. Vamos a salvar los obstáculos.
El domingo 20 de octubre de 2024, se publicó en el diario La Verdad de Murcia un artículo sobre cohousing o viviendas colaborativas, destacando este modelo como una apuesta por priorizar la vida comunitaria, manteniendo espacios privativos y alejando la vivienda del interés especulativo.
La Asociación Murcia Cohousing se hace eco de este artículo y agradece a dicho medio el interés mostrado al reconocer nuestra labor como interlocutores con las administraciones y otras entidades relacionadas. Nuestra Asociación trabaja para coordinar esfuerzos, tender puentes y promover la difusión de este modelo de vida.
En este artículo fueron entrevistadas dos personas representantes de nuestra Asociación: por una parte Mari Carmen Alcaraz, presidenta de la cooperativa La Rosaleda e integrante de la comisión de Relaciones Institucionales de la Asociación y Ginés Martínez, tesorero de la Asociación y también miembro de dicha comisión.
Durante la entrevista se pusieron de manifiesto los problemas que dificultan el avance de este modelo en nuestra región. Se expuso que “no tenemos normativas, ni políticas públicas (interés social, destinar suelo específico para cohousing…), que nos avalen o que den seguridad a los usuarios”.
Asimismo, se destacó que una de las características esenciales del cohousing es el compromiso con la autogestión y el apoyo mutuo. Sin embargo, la legislación actual impone dificultades, ya que obliga a los proyectos de viviendas colaborativas a constituirse como cooperativas de consumidores y usuarios para la contratación de servicios sanitarios, culturales, de ocio u hostelería, entre otros. Se pidió la creación de una categoría diferenciada, dentro de la Ley de Cooperativas Regional, que dé soporte a estas actividades específicas del modelo de cohousing.
Desde el proyecto La Rosaleda, ubicado en la pedanía de Algezares y hasta el momento el más avanzado de la región, se defiende que hay sobrados motivos para que el ámbito público apoye la vivienda colaborativa, dados sus beneficios sociales. “Esta forma de vida tiene características especiales, que la dotan de un carácter social: puede ayudar a solucionar el problema de la vivienda en la gente joven, el cuidado de los mayores o la soledad no deseada, fomentando la ayuda mutua intergeneracional”.
Otra de las grandes demandas es que la vivienda colaborativa se contemple como una opción en las ayudas al alquiler joven o que se incluya en la normativa de protección oficial, con el fin de facilitar el acceso a personas con bajos recursos económicos.
También se resalta que si pudiésemos contar con una dotación de suelo en los planes de ordenación urbana, especialmente si es suelo público como sucede en otras comunidades autónomas, sería mucho más fácil, porque abarataría significativamente el coste de los proyectos.
Estas cesiones suelen otorgarse por períodos de unos 75 años, transcurridos los cuales la administración recupera tanto el terreno como los edificios, incrementando así el patrimonio público.

Siete proyectos de cohousing en la Región de Murcia
En nuestra comunidad autónoma han surgido grupos de ciudadanos dispuestos a apostar por otra forma de vida, pero encuentran como principales obstáculos el desconocimiento por parte de la administración y, en consecuencia, la falta de una regulación específica que apueste por políticas públicas favorables. En un contexto marcado por la dificultad para el acceso a la vivienda, el aumento de la soledad no deseada (tanto en mayores, como en jóvenes) y los problemas de conciliación y crianza de las familias, las viviendas colaborativas o cohousing se erigen como una solución eficiente y económicamente viable.
Nuestra Asociación, pionera en la defensa e impulso de este modelo, se apoya en el informe que ha elaborado el arquitecto Jorge Toledo, en el que se constata que varias comunidades autónomas han dado pasos para integrar el cohousing en su cartera de servicios sociales o han aprobado cambios legislativos para facilitar su proliferación Estos avances incluyen beneficios fiscales, cesiones de suelo público, acceso a ayudas y la simplificación de trámites administrativos…
Asturias, Navarra, Madrid, Galicia, Valencia, Valladolid o Baleares, entre otras, son ejemplos a seguir en este sentido y ya cuentan con medidas autonómicas que facilitan estas promociones colectivas.
Jorge Toledo también subraya que Cataluña, pese a no haber desarrollado normativa específica, destaca como la comunidad que más ha avanzado en el desarrollo del cohousing, ofreciendo ayudas directas y aportaciones de suelo público. Además cita otros ejemplos de cesiones recientes en Pamplona y Rivas Vaciamadrid.
Se concluye que si se adoptaran estas medidas en Murcia se facilitaría el acceso a la vivienda de la población más vulnerable.
Mientras tanto, seguimos caminando. Ya tenemos siete proyectos en Murcia, tres de ellos constituidos en cooperativas, otros dos están en trámites para constituirse y dos más, dando sus primeros pasos en una fase embrionaria. De los tres proyectos más sólidos, dos ya han adquirido el suelo y tienen elaborado el proyecto constructivo.

Ayudas al cohousing en el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda (2022-2025)
La Consejería de Fomento de la Región de Murcia convocó en 2023 y 2024 ayudas para cohousing, que financia el Gobierno Central, con un presupuesto de más de tres millones de euros, pero el resultado ha causado descontento. En 2023, uno de los proyectos recibió una subvención de algo más de 100.000 €, mientras que el proyecto La Rosaleda, que cumplía todos los requisitos y tenía reconocida una subvención de más de 900.000 €, quedó excluido por falta de presupuesto. Las ayudas de 2024 siguen pendientes de resolución.
Se señala que empresas, aparentemente poco vinculadas al cohousing, sí recibieron estas ayudas.
Finalmente, ¿qué queremos?
La Asociación Murcia Cohousing apuesta por las viviendas colaborativas o cohousing como una excelente alternativa de acceso a la vivienda, que además fomenta una vida social más rica, basada en el apoyo mutuo, la colaboración y participación, alejando el espectro de la soledad no deseada. Este modelo también contribuye a la sostenibilidad, la mejora del entorno y el enriquecimiento cultural y social del lugar donde se asienta, …
Desde nuestra Asociación animamos una vez más a nuestras administraciones y representantes políticos a la adopción de medidas de reconocimiento y apoyo de las viviendas colaborativas, dados los enormes beneficios sociales, ambientales, económicos y culturales que aportan.
Asimismo, animamos en este modelo de vida a todos los colectivos y, sobre todo, a las personas jóvenes que necesitan disponer de una vivienda digna para formar una familia o sencillamente emanciparse, y les sugerimos reivindicarla de forma colectiva. Les proponemos que se unan al cohousing como el medio, entre la propiedad y el alquiler, para acceder de forma más fácil a una vivienda de uso privativo, en un entorno participativo, de apoyo mutuo, de cocrianza, etc.
En definitiva, pretendemos recuperar ese espíritu que se vivió en los pueblos y aldeas, donde las familias se apoyaban entre sí.

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