Desde el 2017, miembros de nuestra Asociación (además de investigar, formarse y llevar a cabo diversas actividades) visitan viviendas colaborativas realizadas o se interesan por proyectos de las mismas con el fin de aprender para extender este tipo de forma de vida y poder ayudar a los grupos que optan por ella.
¿Por qué Málaga 50? Porque no es habitual que un grupo de cohousing se declare, abiertamente, “urbanita”. Se definen como cooperativa solidaria sin ánimo de lucro y entre sus componentes cuentan con más gente joven que mayor.
Acordamos el encuentro un 14 de agosto, a las 12 de mediodía, comienzo del puente y un calor sofocante. ¡PLENO AGOSTO! ¿Cómo es posible que alguien esté dispuesto a reunirse en semejante momento?
Según nos acercábamos a la ubicación de la quedada descubrimos, a cierta altura, un hermoso árbol a cuya sombra charlaban algunas personas. El faro nos guiaba hasta allí y allí estaban: 'Hemos quedado para vernos y para veros', nos dijeron.
Nos encontramos un grupo de once personas, al cobijo de aquella especie de árbol de la vida al pie de su parcela. Para ellas, el efecto llamada pone en marcha el valor de la acogida. Y ante el cartel de la promoción, nos explicaron los avatares que les habían llevado hasta el punto en el que se encontraban.

Efectivamente, estas personas se definen como urbanitas. Desean poder integrarse en la vida del municipio y no estar aislados, así como organizar actividades dentro del recinto de sus viviendas colaborativas de las que se beneficie el municipio.
Se consideran como cooperativa solidaria. Son 32 asociadas/os y han establecido una horquilla de edades entre 75 y 50 años, pero con mayor número de jóvenes para hacer viable la continuidad del proyecto.
En éste y otros aspectos no quieren repetir situaciones que tienen lugar en otros cohousing y que dificultan su viabilidad económica. Por este mismo motivo, mirando ejemplos muy cercanos, la cooperativa no pedirá crédito hipotecario alguno. La financiación es individual con cargo al patrimonio propio. Las participaciones en la cooperativa son heredables, incrementadas por el IPC.
El terreno, ya pagado, es de 4.000 m2, de los cuales 2000 y algo más son útiles. Se construirán 32/34 unidades habitacionales de unos 60 m2. con dos dormitorios, y tendrán cuatro unidades dedicadas a la atención de la gran dependencia. Empezarán a aportar a un fondo solidario para cofinanciar la dependencia cuando empiecen a construir.
Además, tienen una numerosa lista de espera, necesaria por si hubiera bajas. Para todas las personas esta será su primera residencia a la que mudarse a vivir el resto de sus días en “Comunidad de Convivencia Colaborativa”.
Los estatutos, diferentes documentos, cómo entrar en la lista de espera, comunicarse con ellos, etc., pueden encontrarse en su página.
El grupo humano y la convivencia son sus estímulos para seguir adelante con entusiasmo.
Gracias por vuestra atención Encarna, Antonio… y a todos los demás.
Torre del Mar, Agosto 2.024

0 Comentarios