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Recuerdo de nuestra segunda temporada

Publicado el 7 de julio de 2024

Escrito por Murcia Cohousing

Quizás aún no se nos pueda considerar mayores de edad, pero ya hemos llegado a la adolescencia, después de dos años viajando a lomos de las mejores alfombras mágicas, los libros.

En agradecimiento a la compañía que nos han regalado, vamos a recordar las lecturas de esta segunda temporada:

Nuestro viaje empezó con la novela “Persépolis”, allá en la lejana Persia, ahora Irán, que en otro tiempo inspiró bellas historias como las “Mil y una noches”.  En la autobiografía que nos comparte Marjane Satrapi (Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades), nada queda de ese mundo mágico. De una manera sencilla, pero no por ello menos dura y desgarradora, nos describe cómo el fanatismo de la Revolución Islámica de 1979 y la posterior Guerra contra Irak llevó a su país de nuevo a la Edad Media, y a las mujeres a perder todos sus derechos como ciudadanas, pasando a ser consideradas objetos bajo el férreo dominio de los hombres. Como curiosidad diremos que fue nuestra primera novela gráfica y además pudimos disfrutar de la versión cinematográfica.

Huyendo de ese mundo oscuro buscamos refugio en nuestra vieja conocida Gioconda Belli y en su novela “La mujer habitada”. En esta ocasión no encontramos aquella poesía llena de sensualidad que conocíamos; aquí nos muestra una mujer que, perteneciendo a un mundo burgués en el que podría haber vivido sin complicaciones, entra fortuitamente en contacto con un grupo de compatriotas que denuncian las injusticias sociales de la sociedad nicaragüense de la época y luchan por un mundo mejor. A partir de ese momento, lentamente, entra a formar parte de la Resistencia, que crece a la sombra de las dictaduras. Si bien en un principio fue el amor, conforme va conociendo las miserias que suceden a su alrededor, la protagonista se compromete con la causa revolucionaria por convencimiento personal.

Seguro que en alguna ocasión hemos tenido la sensación de que la vida nos entrelaza por azar con personas a las que llegamos a conocer y a otras que no, pero que cualquier acción nuestra puede repercutir en ellas y no sabremos nunca ni el cómo, ni el cuándo, ni el qué. “La trenza” nos deja descubrir cómo se entretejen en la distancia la vida de tres mujeres que sin conocerse se ayudan mutuamente. Laetilla Colombani, con un lenguaje sencillo, nos acerca a la vida de esas tres mujeres que enfrentadas a un presente duro, casi sin salidas, y gracias a su fuerza y coraje, no sólo saben superarlo, sino crearse un esperanzador futuro. Si hubiera sido una película de Frank Capra seguro que hubieran acabado conociéndose. Pero el final fue feliz.

Irene Vallejo, en “El silbido del arquero”, nos hizo acompañar a Eneas en su naufragio en las costas africanas, a su regreso de la guerra de Troya. Recuperamos los mitos del mundo clásico y, a pesar de su sencillo estilo narrativo, la obra tiene el ritmo y la enjundia de una epopeya homérica: amores, traiciones, ambiciones, luchas…. Nada nuevo que no ocurra en nuestros días, pero que nos hace reflexionar justo en eso de que no somos tan distintos a aquellos que vivieron hace miles de años.

Un hito en nuestro club lo constituyó la lectura de “Ejecutar a Otto Mayer” de Paco López Mengual, no únicamente por el interés de la obra, sino porque tuvimos la oportunidad de hacer el coloquio presencial, en la Biblioteca de Molina de Segura y con el mismísimo autor. Todo un lujo y una experiencia muy enriquecedora. López Mengual, además de novelista  es un ameno conversador que compartió con nosotros anécdotas de sus procesos creativos. La lectura de los avatares de Leandro, joven idealista que se siente impelido en la lucha contra el franquismo, dio lugar a poner en común nuestros propios recuerdos de una época que nos marcó irremediablemente.

Nos sorprendió que una novela escrita hace más de 70 años como es “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury, pudiera mantener su actualidad como denuncia sociopolítica que es. Cada día conocemos cómo se persigue de una u otra manera la cultura o la libertad de expresión. Cómo no sentirnos especialmente sensibles al ver que en ese momento impreciso de la historia se perseguía a las personas que poseían libros y estos se quemaban con especial saña, cuando ellos (los libros) son el pilar de nuestra civilización y de otras tantas. En nuestro caso, son el corazón alrededor del que gira nuestro club y a través de cada uno de ellos nos enriquecemos mutuamente y tejemos nuevos lazos de amistad.

No tuvimos tiempo de superar la tristeza que nos dejó Farenheit cuando vinimos a conocer una mayor, “Las batallas silenciadas” de Nieves Muñoz, nos metió en lo más profundo de una de las guerras más cruentas que se conocen, la Primera Guerra Mundial, y además lo hizo bajo la piel de unas mujeres francesas que fueron víctimas no sólo del enemigo, sino también de sus propios compatriotas, especialmente por su condición femenina, por lo que su sufrimiento y vicisitudes aún fueron mayores. Ello provocó una profunda reflexión sobre las mujeres que sufren y combaten en la guerra.

Nuestra travesía tuvo una arribada más tranquila, aunque no menos melancólica, de la mano de Gabriela, una maestra rural del primer cuarto del pasado siglo. Josefina Aldecoa en “Historia de una maestra”, nos cuenta de una forma sencilla y muy cercana cómo era la vida de esos maestros y maestras que sin los más básicos medios, a pesar de la incomprensión de muchos y la intolerancia de otros, sólo apoyados por la pasión de su vocación y de su firme convencimiento de que sólo la cultura  puede hacer progresar a un país, fueron capaces de llevar hasta donde les fue posible el conocimiento y la inquietud por aprender, tanto entre niños y  niñas  como entre personas adultas, siendo muchos los que dieron hasta su vida por ello. Por eso, sin  pecar de grandilocuentes, podemos afirmar que fueron auténticos héroes y heroínas. Su fuerza nacía en el convencimiento de “Educar para la convivencia. Educar para adquirir conciencia de la justicia. Educar en la igualdad para que no se pierda ni un solo talento por falta de oportunidades”.

¡Pero lo mejor de esta última tertulia es que también fue presencial! Sí, sí, un “puñaico” de compañer@s del Club Palabras Mayores nos reunimos en la cafetería Talula, de Murcia y pasamos un delicioso “ratico” platicando, como si lo hiciéramos en la puerta de cualquiera de las escuelas de Gabriela.

En la próxima temporada esperamos que sean muchas las ocasiones de disfrutarnos en persona.

¡¡Feliz verano!!

¡¡Un abrazo “chillao” para tod@s!!

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Murcia Cohousing

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1 Comentario

  1. Que bueno y que buen equipo formáis. Este tipo de actividades refuerzan la unión de los grupos, tanto o más como otro tipo de actividades. En hora buena.

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