Este año 2025, Murcia ostenta la capitalidad española de la economía social (ES), como publicamos el pasado enero.
Le ha sido concedida porque en Murcia existe un importante desarrollo de cooperativas, asociaciones y otras fórmulas de economía social, contribuyendo a que España sea la cuarta economía europea que más personas emplea (junto a Alemania, Francia e Italia) y que mayor facturación genera (junto a Francia, Italia y Finlandia), con casi 1.400.000 personas trabajadoras en más de 43.000 empresas cooperativas agrícolas, de consumo y de trabajo asociado, alcanzando casi el 10% del PIB.
Así, la ES se configura como un sector resiliente y en crecimiento, con un importante impacto como motor laboral en toda Europa, según manifiesta el informe ‘Evaluación comparativa de los resultados socioeconómicos de la economía social de la Unión Europea’ del Parlamento Europeo.
La ministra Yolanda Díaz, en el acto de inauguración de la capitalidad murciana, señaló el gran potencial de la economía social como ‘modelo empresarial que aporta desarrollo económico y social, así como innovación e inclusión, demostrando que la actividad económica podemos realizarla en estructuras más democráticas, más inclusivas, más feministas y más igualitarias, dirigidas al bien común’.
La economía social se rige por los seis principios de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), a saber: equidad, trabajo digno, sostenibilidad ecológica, cooperación, reparto justo de la riqueza y compromiso con el entorno.

La economía social solidaria (ESS) va un paso más allá
Hasta aquí la enorme importancia de la economía social (ES). Dentro de ella hay un segmento que va más allá, comprometiéndose en un desarrollo y mejora social y medioambiental, donde los cuidados tienen un papel fundamental en la transformación ecosocial y cultural, poniendo en cuestión maneras de consumo e intercambio económico del sistema y desarrollando iniciativas donde las personas y el planeta están en el centro.
Es lo que se conoce como economía social solidaria (ESS).
La aplicación de los seis principios de la economía social se profundiza en las entidades de la ESS desarrollando iniciativas, espacios y redes, económica y socialmente transformadoras.
Poner a la persona en el centro significa un importante compromiso con la atención y los cuidados, como un acto político y social fundamental para sostener la vida. Necesariamente al hablar de los cuidados tenemos que destacar el papel de la mujer y del trabajo doméstico, así como la desigualdad en su distribución.
La OIT afirma, en su ‘Resolución relativa al trabajo decente y la economía del cuidado de 2024’, la necesidad de ‘… un avance hacia la transformación de la división desigual del trabajo de cuidado entre hombres y mujeres en una organización más igualitaria del cuidado, promoviendo la corresponsabilidad social entre el Estado, el sector privado, las familias, la economía social y solidaria y la comunidad.’
Poner al planeta en el centro supone implantar modelos de producción, distribución y consumo conscientes, responsables, críticos y transformadores, que aseguren la sostenibilidad ecológica en toda la cadena económica, impulsando el desarrollo de circuitos económicos locales y de cercanía.
También supone dar un impulso a relaciones económicas, acuerdos comerciales o selección de entidades proveedoras de productos y servicios desde criterios de justicia ambiental y social, y con la práctica de la agroecología como modelo de producción, distribución y consumo respetuoso con la naturaleza, así como con la promoción de la soberanía alimentaria como estrategia de transformación del injusto e insostenible sistema alimentario.
Igualmente están comprometidas en reducir, reparar, recuperar, reutilizar y reciclar los materiales y recursos producidos o utilizados, limitando el impacto ambiental de sus actividades económicas.

Organizaciones de la ESS
A nivel internacional destacamos la presencia de RIPESS (Red intercontinental de promoción de la economía social y solidaria). Está formada por redes nacionales y sectoriales con el propósito de promover la ESS, favorecer la cooperación intercontinental e incidir sobre políticas a distintos niveles, con la voluntad de contribuir a un cambio sistémico y transformador basado en la solidaridad.
A nivel europeo tenemos RIPESS Europa, nacida gracias a las sinergias desarrolladas en los encuentros de la Globalización de la Solidaridad promovidos por RIPESS. Este mismo mes ha participado en el retiro que CGLU (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos) ha organizado en Barcelona con motivo del día mundial de la Justicia Social, donde ha hablado sobre ‘La Economía Social Solidaria como catalizadora en la prestación de Servicios Públicos innovadores en las Transiciones Justas y la Economía de los Cuidados’.
En España REAS RdR (Red de Economía Alternativa y Solidaria - Red de Redes) es miembro de RIPESS Europa, y tiene una organización interna similar, con redes locales y sectoriales.
Dentro de esta organización española está activa la Red Vivienda Cooperativa como sectorial de REAS, enfocada en la difusión, desarrollo y reconocimiento de las Viviendas Colaborativas en cesión de uso.
La asociación Murcia Cohousing, en tanto que asociación, es una entidad de la economía social solidaria (ESS), de la que forma parte, comprometida con las personas y el planeta, apoyando un modelo de vida y de acceso a la vivienda transformador social y económicamente.
Como tal es socia de REAS Murcia, en la que participa, es miembro del Grupo de trabajo de Vivienda Cooperativa en Cesión de Uso de REAS, está comprometida con en el Mercado Social y la Auditoría / Balance Social y realiza sus operaciones comerciales preferentemente con otras entidades de la ESS.
Te animamos a descubrir y participar en este transformador mundo de la ESS.

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